La Procuradora General, Cynthia Coffman, anuncia acuerdo multiestatal de US$120 millones con General Motors Company por un interruptor de encendido defectuoso | Attorney General - State of Colorado

La Procuradora General, Cynthia Coffman, anuncia acuerdo multiestatal de US$120 millones con General Motors Company por un interruptor de encendido defectuoso

El día de hoy en la ciudad de Denver, la Procuradora General del estado de Colorado, Cynthia H. Coffman, anunció que se llegó a un acuerdo por la suma de US$120 millones con la compañía General Motors Company (GM). Esto fue tras las acusaciones de que GM ocultó la existencia de problemas de seguridad relacionados con el interruptor de encendido en vehículos de la marca GM. La cantidad que le corresponde al estado de Colorado de este acuerdo multiestatal es de $1, 905,816.65.

El acuerdo ­–que los Procuradores Generales de 49 estados y el Distrito de Columbia alcanzaron con General Motors Company (GM) – cierra una investigación multiestatal; en la que se examinó la negligencia del fabricante automotriz, de no revelar oportunamente que ya se conocía la existencia de defectos de seguridad, los cuales estaban relacionados con problemas imprevistos en la rotación involuntaria de llave y/o el interruptor de encendido en varios modelos y años vehículos GM.

“La seguridad pública es nuestra prioridad más importante. Al no revelar la existencia de un defecto peligroso, GM puso en peligro las vidas de consumidores”, dijo la Procuradora General Coffman. “Haremos responsable a cualquier empresa que no tenga la seguridad pública como su prioridad principal”.

En el año 2014, GM hizo siete llamadas a revisión a causa de problemas imprevistos con la rotación involuntaria de llave y/o el interruptor de encendido, los cuales han afectado a más de 9 millones de vehículos en Estados Unidos. Las llamadas a revisión fueron a causa de un interruptor de encendido defectuoso que, bajo ciertas condiciones, podía salirse de la posición de “encendido” a la posición de “accesorio” o “apagado”. Si esto ocurre, el conductor experimenta una pérdida en los sistemas de encendido, incluidos la dirección asistida hidráulica y frenos hidráulicos. Si un accidente ocurre cuando el interruptor de encendido se encuentra en la posición de “accesorio” o “apagado”, las bolsas de aire podrían del mismo modo no activarse. Esto incrementa el riesgo de causar heridas graves o la muerte en ciertos tipos de accidentes, en los cuales la bolsa de aire si estaba diseñada para activarse.

Los Estados afirmaron que ciertos empleados de GM y General Motors Corporation (la cual se declaró en bancarrota en el año 2009) sabían desde el año 2004 que el interruptor de encendido representaba un riesgo de seguridad, ya que podría causar que las bolsas de aire no se activaran. Sin embargo, a pesar de estar al tanto de esta situación, el personal de GM decidió que no era un problema de seguridad y retrasó las llamadas a revisión. GM continuó comercializando la confiabilidad y seguridad de sus vehículos motorizados, los cuales estaban equipados con este interruptor de seguridad defectuoso.

Los Estados afirmaron que estas acciones fueron injustas y engañosas, y que las acciones de la automotriz violaron las leyes de protección al consumidor, incluida la Ley de Protección al Consumidor de Colorado.

Conforme a una sentencia acordada, la cual se presentó ante la Corte de Distrito de Denver, GM está obligado a:

  • No declarar que un vehículo es “seguro”, a menos que haya cumplido con las Normas Federales de Seguridad para Vehículos Motorizados que corresponden al vehículo en cuestión.
  • No declarar que los vehículos usados y certificados que GM anuncie son seguros, que fueron reparados por cuestiones de seguridad, o que fueron sujetos a una inspección rigurosa; a menos que dichos vehículos no estén sujetos a alguna llamada a revisión pendiente y relacionada con cuestiones de seguridad, o que hayan sido reparados conforme a lo establecido en tal llamada a revisión.
  • Indicar a sus concesionarios que todas las reparaciones pertinentes a llamadas de revisión deberán realizarse antes de que cualquier vehículo que se haya vendido en Estados Unidos y que forme parte de una llamada a revisión pueda calificar para certificación. Además, si existe cualquier llamada a revisión en cualquier vehículo usado y certificado que se haya vendido en Estados Unidos, la reparación requerida deberá llevarse a cabo antes de que el vehículo se estregue al cliente.